- Por Emilio Ramón
Condéname cariño. Diez cuentos de terror en Santiago es el libro debut de Eduardo Córdova, un conjunto de relatos en su mayoría fantásticos que tienen la particularidad de reunir en sus páginas a asesinos en serie, quemas de la Inquisición, diablos del folklore nortino, al chupacabras y a personajes de las leyendas del sur, pero todos situados en Santiago. El concepto de “terror” mencionado en el subtítulo, entonces, no indagará en los elementos más comunes al terror ambientado en las metrópolis, sino que incorporará elementos de otras geografías y asociados más bien a la imaginación folklórica rural, pero esta vez tomando vida en las calles y espacios que los santiaguinos recorremos todos los días.
Lo que hace Córdova no es fácil de lograr: aglutinar leyendas de todo el país, ponerlas en el mapa de nuestra capital y que el total funcione no como una especie de bestiario local, sino como un libro de relatos coherente y creativo, con una línea y una propuesta bien definida que se relaciona al terror, sí, pero también a otros géneros como el policial y al género fantástico en general. Córdova no busca solamente espantar -de hecho, varios textos no persiguen ese efecto-, sino construir una poética en que el monstruo, ya sea humano o mitológico, funciona como la exteriorización de los verdaderos horrores que experimenta el ciudadano común, perdido en medio de una ciudad caótica, cada vez más colmada de violencia.
Del conjunto hay algunos relatos que destacan, ya sea por su calidad, su originalidad o ambos. El cuento que da título al libro, “Condéname cariño”, brilla con luces propias. La historia cuenta los hechos ocurridos una noche en una vieja casa del “Barrio Matadero” (Franklin), cuando Araya, un agente especial de la OCDIP, una rama independiente de la PDI que se dedica exclusivamente a crímenes relacionados con lo paranormal, se enfrenta a dos cuerpos decapitados, uno de ellos el de una mujer por quien tiene un especial afecto y que resultará ser también un personaje importante de la mitología sureña. El detective -que de alguna manera nos recuerda al agente Cooper de Twin Peaks- interroga a un Tue-Tué que fui testigo de lo ocurrido y, a través de su voz, accedemos al trasfondo del crimen: un culebrón que incluye romance, sexo, prostitución, corrupción policial y, por supuesto, mucha sangre. Un excelente relato que con algo más de extensión y desarrollo, perfectamente podría haber sido una nouvelle.
Un segundo cuento a destacar es “Bajo una farola de luz amarillenta”, donde una discusión de pareja termina en lo impensado. Tras la pelea con su esposa, José, el protagonista, siente curiosidad por satisfacer sus deseos sexuales pagando una tarifa. Pero se controla. Sin embargo, mientras cruzaba el Parque Forestal, se encuentra con un viejo de bastón y aspecto monstruoso que resulta ser el Trauco. Este personaje de la mitología del sur de Chile le pide un favor que lo empujará a un encuentro tan erótico como sangriento…
Como vemos, la apuesta (y el triunfo) del libro de Córdova radica en estas situaciones en que la mitología, las leyendas del mundo rural, se mezclan sin complejos con las situaciones cotidianas del ciudadano de Santiago, pero sin la picardía que suelen incorporar las historias campesinas, sino que recontextualizadas y enfocadas hacia el horror, hacia lo incontrolable de la locura y la violencia de la vida actual.
Un tercer relato que quisiera destacar es “La máscara de la Virgen”, cuento en primera persona en el que un narrador está declarando ante la policía de investigaciones sobre un hecho extraño que presenció. A partir de este interrogatorio nos enteramos de la historia de “El Loro”, un personaje pintoresco que ha llegado del norte para dedicarse a bailar a modo de ofrenda ante la Virgen del Cerro San Cristóbal, y que lleva día y noche una máscara de plástico de un diablo de la fiesta de La Tirana. En ese lugar conoce a un vagabundo -el narrador-, con quien entabla algo parecido a una amistad. Pero “El Loro”, inexperto en Santiago y cuya aparente ingenuidad lo convierte en una víctima ideal, recibe abusos físicos, robos y violencia una y otra vez. Hasta que su paciencia se colma y se quita la máscara, mostrando quién realmente es. Otro relato que incorpora a personajes típicos del folklore -nortino en este caso- y que, al situarlos en el corazón de la ciudad, provocan situaciones llenas de los peores castigos y horrores.
Condéname cariño es un efectivo ejercicio de llevar más allá las posibilidades del terror, de no conformarse con repetir las fórmulas, sino que darles un color chileno revolviendo en nuestras propias tradiciones con la influencia de los cómics, la literatura urbana y el cine de terror. Córdova debería seguir por este camino que no ha sido demasiado recorrido: crear un micromundo donde podemos encontrarnos con cualquier ser mitológico en el parque y, solo si tenemos suerte, podremos llamar a la policía de asuntos paranormales para que nos ayude.
Emilio Ramón.

Editorial: Nass Papier
Año publicación: 2024
Número de páginas: 118
Reseña de Eduardo Córdova:
Nació en Chile (Santiago, 1992). Trabaja como periodista y realizando asesorías para
contenido escrito. Se tituló como periodista en la Universidad Central de Chile (2020). Es
Magíster en Escritura Narrativa por la Universidad Alberto Hurtado. “Condéname Cariño, diez cuentos de terror en Santiago” (2024) es su primer libro.








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