Heather O’Rourke y la Maldición de Poltergeist

(Por Mister Moon)

Corría el año 1982 y en los cines de Estados Unidos grandes éxitos de taquilla inundaban las pantallas de los cines. Ridley Scott cautivaba con impresionante Blade Runner, Dustin Hoffman sacaba carcajadas y enmudecía a muchos al interpretar a una mujer en Tootsie, Sylvester Stallone continuaba sumando millones con la tercera entrega de la saga Rocky, John Carpenter aterraba al mundo con The Thing, mientras que Steven Spielberg lo hacía con ternura y fantasía con su éxito E. T.

Pocos sabían que, al mismo tiempo que Spielberg se encontraba grabando E.T., estaba trabajando como productor ejecutivo y escritor de una de las películas más terroríficas de los 80: hablamos de Poltergeist (1982).

A comienzos de los 80, Spielberg ya se había consagrado como uno de los grandes directores de Hollywood. Jaws (1975), conocida por nosotros como Tiburón, le dio su primer gran hit, posteriormente se consagraría en la ciencia ficción con Close Encounters of the Third Kind (1977) y con la primera entrega de Indiana Jones, Riders of the Losk Ark (1981). El mundo simplemente se había rendido a sus pies.

Spielberg tenía en mente a la persona ideal para dirigir Poltergeist: el director Tobe Hooper. Hooper había sorprendido a Steven con The Texas Chain Saw Massacre (1974) y lo consideró la persona ideal para dirigir esta cinta que él iba a producir y que además ayudó a escribir. El proyecto E.T. también se lo iba a dejar a Hooper, pero este lo rechazó y entonces Spielberg se fue a dirigirlo mientras Hooper se encargaba de Poltergeist. Sin embargo, Steven estuvo siempre presente y casi fue codirector de la cinta.

Carol Anne haciendo contacto con los espíritus

Desde el comienzo ambos directores consideraron necesario usar actores que no fuesen conocidos, para así darle más realismo a la película. Encontrar el elenco no fue difícil, pero faltaba el papel más importante y debía ser alguien icónico. Durante semanas Spielberg recorrió los estudios buscando y buscando hasta que un día conocería a la pequeña Heather O’Rourke.

Para fines del año 80 Spielberg se encontraba caminando en los estudios MGM cuando en una cafetería vio a una niña sentada. Era rubia con ojos azules, tal como quería. Sin dudarlo, se acercó a la mesa y habló con ella. Cuando Spielberg se acercó a saludarla, Heather le respondió: “No hablo con extraños”; eso fascinó a Steven, quien supo de inmediato que ella era la indicada, pues no solo tenía la apariencia que buscaba, también tenía la personalidad. Heather, a pesar de tener solo cinco años en ese momento, ya había realizado comerciales para McDonald’s y Mattel cuando apenas tenía tres años.

La familia Freeling

Cuando Heather llegó a la audición, las cosas no salieron bien y fue rechazada, pero Spielberg no se quedaría de brazos cruzados, estaba decidido a que ella protagonizara su película. El problema en la audición era que Heather se reía de las situaciones y no entendía que era una cinta de terror. Entonces Steven la tomó del brazo y le contó una historia muy terrorífica, luego le pidió que gritara y Heather lo hizo con tanta fuerza y pasión que terminó llorando. Heather oficialmente se había transformado en Carol Anne Freeling, la pequeña niña inocente que sería atormentada por extraños espíritus en Poltergeist.

Para quienes no han visto la película, les cuento que en lo personal es una de las cintas que más miedo me ha dado en la vida. Tenía unos diez años cuando la vi por primera vez y hay escenas hermosamente terroríficas. Quizá con el tiempo algunos efectos no hayan envejecido bien, pero sin duda Heather O’Rourke se lleva todos los créditos, pues su actuación es sólida y convincente.

La cinta se centra en los Freelings, una familia típica americana clase media que se muda a una hermosa casa para comenzar una nueva vida. Claramente no tenían idea de los secretos y misterios de ahí habitaban. Todo parecía bien hasta que Carol Anne (Heather) comienza a entablar extrañas conversaciones con “seres” que vivían dentro del televisor. Es cerca de la media hora de película cuando escuchamos unas de las frases más citadas de este filme “They’re here” o, en su versión en español, “ya están aquí”.

El miedo comienza a sumergir a los Freelings y el pánico se hace realidad cuando Carol Anne es secuestrada o abducida por un grupo de espíritus que están bajo el mando de una especie de demonio llamado “The Beast”. La Familia comienza a hacer todo lo necesario para rescatar a la pequeña y es entonces cuando ocurren las escenas más escalofriantes, pues hay “enfrentamientos” entre estos seres y los Freelings. La más memorable, cuando la piscina se llena de lodo y con la lluvia comienzan a salir esqueletos a flote.

JoBeth Williams, la actriz que interpretó a Diane Freeling (mamá de Carol Anne), comentó en una oportunidad que después de que grabó esa escena con los esqueletos, supo que estos eran reales. Puede sonar macabro, pero en los 80 y 70 era una práctica común, pues los esqueletos de utilería eran mucho más costosos.

Después del estreno la fama llegaba a la pequeña Heather, quien comenzó a ser estrella recurrente en diferentes programas de televisón como CHIPs, Happy Days, Here to Stay o Our House. Más emocionante aun era que todo el elenco que conformaba la familia Freeling estaba confirmado para protagonizar la secuela de Poltergeist llamada The Other Side. Sin embargo, no todos llegarían a ese evento.

Poco después del estreno de la primera Poltergeist, Dominique Dunne, la actriz que interpretó a Dana Freeling (la hermana mayor), conocería la muerte trágicamente. Ella se había separado de John Sweeney. Una tarde de noviembre de 1982, John llegó hasta la casa de Dominique para rogarle que volvieran a intentarlo, pero Dominique lo rechazó, esto gatilló la ira incontrolable de John, quien la golpeó y luego estranguló hasta matarla, para luego irse del lugar dejándola sola.

Su trágica muerte golpeó al elenco, pero hasta entonces nadie pensaría que tenía algo que ver con la cinta. Simplemente fue una desgracia y la segunda parte seguía en pie. Las grabaciones comenzaron en 1985 y al año siguiente vería la luz Poltergeist II: The Other Side.

Esta cinta no tuvo el éxito de la primera, pero de todas formas cumple con profundizar sobre el origen del mal que aterra a la familia Freeling y nos entrega muchos momentos de gran terror. Lamentablemente, esta producción no contó con el apoyo de Spielberg ni la dirección de Hooper, hubo una baja radical en el presupuesto lo que queda en evidencia al ver la calidad de los efectos especiales y para ahorrar dinero los esqueletos de la primera película fueron reciclados para esta cinta.

Todo parecía funcionar bien durante el rodaje hasta que diversas personas del equipo de producción comenzaron a reportar incidentes extraños, como cortes de luz o desapariciones de objetos. El momento más tenso del rodaje se vivió cuando Will Sampson, que interpreta a un chamán nativo americano que intenta ayudar a la familia Freeling, sintió una presencia maligna que mantenía la atmosfera del set cargada. Entonces el mismo Sampson, que era chamán en la vida real también, decidió realizar un ritual de exorcismo en el set principal de rodaje. Nada extraño pasó y la película se completó sin problemas. Sin embargo, un par de años después del estreno Sampson moriría por complicaciones en medio de una cirugía en 1987.

Carol Anne (Heather O’Rourke) y Taylor (Will Sampson) Poltergeist II: The Other Side

Estos hechos comenzaron a alimentar la idea de la película o, mejor dicho, la saga Poltergeist se encontraba maldita. Más aun cuando los fans se enteraron que Julian Beck, que interpretó al escalofriante Reverendo Henry Kane, falleció un par de mes después de haberse completado la película en 1985.

A pesar de que la segunda parte no logró el éxito de la primera, los nuevos productores estaban decididos a terminar la saga con una tercera entrega. Heather brilló como nunca en Poltergeist II y ella estaba dispuesta a interpretar a Carol Anne una vez para así cerrar un importante capítulo en su emergente carrera.

Nada hacía presagiar que esta podría ser la última actuación de nuestra joven estrella. Corría el año 1987 y la salud de Heather comenzó a decaer. Fue llevada a diferentes doctores, pero nadie encontraba la causa de los malestares hasta que finalmente se le diagnósticó con el mal de Crohn, una enfermedad inflamatoria intestinal crónica. Una vez en tratamiento, Heather cumplió con su papel de manera muy profesional. La tercera entrega llamada simplemente Poltergeist III resultó ser la más baja de la trilogía. La historia es muy forzada y nuevamente la falta de presupuesto para mejores efectos es demasiado notoria.

Heather ya se encontraba cansada de interpretar a Carol Anne. En más de una oportunidad realizó comentarios y críticas hacia la saga. Por ejemplo, afirmó que la segunda parte había sido muy aburrida y que no le había gustado. En cambio, la primera la había visto unas doce veces y le encantaba. También afirmó que ya estaba cansada del papel y, que si se realizaba una Poltergeist IV, esperaba que fuese la última.

Steven Spielberg sosteniendo a Heather O’Rourke y Drew Barrymore

Heather, a pesar de su corta edad, ya comenzaba a soñar en grande. No quería crecer siendo eternamente Carol Anne Freeling, ella quería ser directora. Una vez dijo que disfrutaba mucho actuar, pero que el papel detrás la cámara le llamaba mucho la atención, así como trabajar con guionistas y poder contar sus propias historias.

Heather terminó el rodaje de la cinta durante el 87 y nadie del elenco sospechó que se encontraba enferma. Hay algunas escenas en donde es posible notar sus mejillas más inflamadas producto de los medicamentos, pero nadie imaginó el destino fatal que le esperaba.

Un día Heather comenzó a sentirse mal e incluso llegó a sangrar por la boca. Fue tratada como influenza, pero la situación empeoró y tuvo que ser trasladada de urgencia en helicóptero al hospital de niños de San Diego. Una vez en el hospital la sometieron a una operación en la que descubrieron una malformación intestinal congénita que probablemente venía desarrollando hace mucho tiempo y que explicaba sus constantes problemas de salud. Es decir, nunca tuvo mal de Crohn. Lamentablemente, Heather falleció el 1 de febrero de 1988, con tan solo doce años, producto de un paro respiratorio mientras los doctores trataban de aliviar la obstrucción intestinal. Cuatro meses después Poltergeist III vio la luz en los cines. Sería la última vez que podríamos ver su talento en pantalla.

La maldición de Poltergeist no es más que una seguidilla de hechos desafortunados. La muerte de Dominique en 1982, un asesinato pasional. La muerte de Julian Beck en 1985, a pocos meses del estreno de Poltergeist II, se debió a un cáncer terminal de estómago diagnosticado en 1982. La muerte de Will Sampson en 1987 fue durante una operación de doble trasplante de corazón y pulmón. Una operación con una tasa muy baja de éxito y, finalmente, la muerte de Heather O’Rourke producto de un mal diagnóstico que terminó en un trágico desenlace.

Podríamos agregar a esta lista a Lou Perryman, quien interpreta un constructor llamado Bluto y que fuese asesinado en 2009, pero pensar que todo esto se debe porque la película está maldita puede sonar un tanto absurdo o rebuscado. De todas formas, son ustedes los que deben decidir, más que mal, hay quienes dicen que las coincidencias no existen.

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